Porque cuando un niño se siente querido, seguro y respetado, aprende con alegría, desarrolla todo su potencial y construye una base sólida para su futuro.
En Sol Solet creemos que una infancia feliz es aquella en la que cada niño y cada niña se siente seguro y puede descubrir el mundo con curiosidad, jugar, experimentar, crecer a su propio ritmo y sentirse acompañado en cada etapa de su desarrollo.
Por eso creamos un entorno basado en el afecto, la confianza y el respeto, donde el bienestar emocional es el punto de partida de todos los aprendizajes. Nuestro compromiso es ofrecer experiencias significativas que favorezcan la autonomía, la autoestima, la convivencia y el desarrollo integral de cada niño y niña, en estrecha colaboración con sus familias.
La felicidad y bienestar de los niños y niñas es el propósito que inspira nuestro Proyecto Educativo y que guía cada decisión que tomamos en Sol Solet.
Ponemos al niño y a la niña en el centro de nuestra tarea educativa, priorizando su desarrollo integral y atendiendo sus necesidades físicas, emocionales e intelectuales como base de todas nuestras decisiones pedagógicas.
Creamos un ambiente feliz, amable y de acogida, que invite a participar con confianza y favorezca la motivación y la implicación, tanto en los niños y niñas, como en las educadoras y las familias de nuestro Centro.
Acompañamos el desarrollo integral de cada niño, promoviendo su autonomía y fortaleciendo habilidades y hábitos que les permitan desenvolverse con seguridad, confianza y respeto dentro de la sociedad.
Favorecemos la implicación de las familias en el proceso educativo, implicándolas para participar en actividades en el aula. Informamos de todas las actividades diarias y colaboramos con ellas para establecer criterios comunes de educación y crianza.
Trabajamos cada día los hábitos que le permitirán adquirir autonomía y seguridad, respetando los ritmos personales y sus características y diferencias individuales.
Nuestra propuesta educativa se inspira en diferentes corrientes pedagógicas que comparten una misma mirada hacia la infancia: el respeto por los ritmos individuales, el valor de la autonomía, la importancia del vínculo afectivo y la convicción de que los niños aprenden haciendo, explorando y experimentando.
Desde una pedagogía activa y estimuladora, integrando corrientes pedagógicas como Pickler y Reggio Emilia, pretendemos favorecer el desarrollo integral de los niños y niñas, especialmente en cuanto a :
El juego es el lenguaje natural de la infancia. A través de él, los niños descubren, imaginan, investigan, resuelven pequeños retos y construyen aprendizajes que permanecerán toda la vida.
Por eso, en Sol Solet el juego ocupa un lugar central.
Proponemos espacios, materiales y experiencias que despiertan la curiosidad y favorecen la iniciativa, permitiendo que cada niño participe activamente en su propio proceso de aprendizaje.
Sabemos que el aprendizaje es más significativo cuando nace del deseo de descubrir.
Manipular, observar, tocar, mezclar, construir, moverse, sentir, oler, escuchar, preguntar… La experimentación forma parte de nuestro día a día.
Creamos ambientes ricos en estímulos donde los niños pueden explorar con libertad y seguridad, desarrollando el pensamiento, la creatividad, el lenguaje, la motricidad y las habilidades sociales de una manera global y natural.
Cada experiencia cotidiana es una oportunidad para aprender.
Psicomotricidad relacional, masaje infantil, elementos Pickler, movimiento libre.
Experiencias sensoriales con Mesa de luz, Caja de Olores, Bandejas de experimentación, Proyector.
Minimundos, Instalaciones, Cubos sensoriales, Actividades Montessori.
CuentaCuentos, teatro de marionetas, Rimas, juegos de falda, Bits de vocabulario. Introducción de inglés desde bebés.
Canciones, audiciones musicales diarias, cuidado estético, proyectos inmersivos de arte, actividades plásticas.
Rincones de juego, Patio sensorial, Huerto, Observación del entorno natural.